No sean perezosos; más bien, imiten a quienes por su fe y paciencia heredan las promesas.
Hebreos 6:12
Has estado caminando por fe y has estado confiando en que Dios suplirá lo que necesitas. Pero ¿qué haces cuando las respuestas parecen retardarse y sientes el deseo de darte por vencido? Sé paciente...
En estos días no se habla mucho acerca de la paciencia. Pero, cuando se trata de recibir de Dios, es tan importante como la fe. La paciencia cambiará el fracaso en éxito. La paciencia ciñe y sostiene la fe hasta que el resultado se manifieste.
Después de que hayas meditado en las promesas de Dios y las tengas en tu espíritu, la paciencia te animará a estar firme. La paciencia es poder. Tiene el valor de rechazar la mentira que dice que la Palabra de nada te servirá. La paciencia sabe que la Palabra de Dios nunca ha fallado. La paciencia no se retirará atemorizada, sino que seguirá en la fe hasta que tengas LA respuesta.
Cuando los resultados de tu fe parezcan retardarse, no te des por vencido. Continúa pacientemente dándole prioridad a la Palabra de Dios en tu vida y puedes estar seguro de que recibirás la promesa de Dios.
Lectura bíblica: Hebreos 10:32-39
