Si te has unido a Dios al recibir a Jesús como tu Señor y Salvador, adondequiera que vayas hoy, ¡Dios también va a ir!
Como creyentes, necesitamos ser más conscientes de esa realidad. Debemos adiestrarnos para ser siempre conscientes de que Dios está dentro de nosotros: hablándonos, enseñándonos, aconsejándonos, dándonos poder y llenándonos de Sí mismo.
Cuando te vistas hoy y te mires en el espejo, declara:
Yo estoy unid@ al Señor y he llegado a ser un espíritu con Él. Cuerpo, dondequiera que vayas hoy, Dios está dentro de ti. Dios vive dentro de ti. El poder de Dios habita en tu interior. La sabiduría de Dios está en ti. La victoria de Dios mora en ti.
Decláralo todos los días, muchas veces al día. Sigue haciéndolo hasta que empieces a cultivar el hábito de pensar de esa manera. Crece en el conocimiento de la verdad de que ¡Dios vive dentro de ti!