29.1.09

Barrientos

Renuévame Señor Jesús, ya no quiero ser igual
renuévame Señor Jesús, pon en mí tu corazón
pq todo lo q hay dentro de mí necesita ser cambiado Señor
pq todo lo q hay dentro de mi corazón necesita más de ti
ven Espíritu ven, y lléname Señor con tu preciosa unción
puríficame y lávame, renuévame y restáurame Señor, con tu poder
puríficame y lávame, renuévame y restáurame Señor, con tu poder, te quiero conocer

Dios mío eres tú, de madrugada te buscaré
mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela
en tierra seca y árida donde no hay aves,
para ver tu poder y tu gloria así como te he mirado en el santuario
mi alma tiene sed de ti, mi alma tiene sed del Dios vivo

Abre los ríos, abre los torrentes,
manda la lluvia sobre la tierra seca
mi alma tiene sed de ti, mi alma tiene sed del Dios vivo
me presento ante ti mi Dios, yo me acerco a beber de las aguas
de las aguas de vida, del río de tu Espíritu
renovándome! haciendo que la tierra desértica vuelva a producir mucho fruto
cambiando el desierto en un vergel

Escúchame hijo pq Soy tu hacedor, Soy quien te formó desde el vientre, el cual te ayudará y Yo te prometí que no te dejaría huérfano y que enviaría al consolador, el Espíritu de Verdad pq Yo derramaré agua sobre sequedad, y ríos sobre la tierra árida, Mi Espíritu derramaré sobre tu generación y Mi bendición sobre tus renuevos, recíbelo! Haré reverdecer tu vida, brotarán renuevos, sólo recibe del agua que Yo te doy, renovando tu interior, trayendo consuelo, trayendo fortaleza, trayendo a ti, nuevas fuerzas. Maniantales de aguas en tierra seca...

Te necesito.. manda tu lluvia
abre los cielos, abre las ventanas de los cielos sobre mí
deja caer tu lluvia que renueva, que hace todo nuevo
abre los cielos, abre los cielos Señor

Te necesito más
como el aire que respiro al vivir
necesito de tu aliento hoy en mí
te necesito más
con tu ríos de agua viva, lléname
deposita de tu amor y tu poder
te necesito más
te necesito, te necesito más que el aire que respiro
Señor te necesito
más de ti, más de ti en mí
que tu Espíritu Santo venga y renueve,
venga y restaure, venga y limpie
venga y consuele mi alma y mi corazón
renuévame, restáurame, hazme nueva
puríficame y límpiame Señor
para ser más como tú
más como tú
más a tu imagen
más como tú..

27.1.09

Habacuc 1

5 ¡Miren a las naciones!
    ¡Contémplenlas y quédense asombrados!
   Estoy por hacer en estos días cosas tan sorprendentes 
    que no las creerán aunque alguien se las explique.

Efesios 6

11 Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo. 12 Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. 13 Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza. 14 Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia, 15 y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz. 16 Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. 17 Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. 18 Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos.

26.1.09

Deja que tu corazón sea fortalecido por la Gracia

...Conviene que el corazón sea fortalecido por la gracia... Hebreos 13:9-9

Dios no quiere que tu corazón esté lleno de preocupaciones y miedos, atocigado y abrumado por cada reto que se presente en tu camino. El quiere que tu corazón descanse, esté establecido y fortacelido por Su gracia. Pero cuando piensas que los retos de la vida dependen en tu habilidad de obedecer a Dios, entonces tu corazón no estará en reposo. Estará lleno de ansiedad y preocupaciones. Por qué? Porque nunca obedecerás a Dios perfectamente. Pero cuando dependes de la gracia de Dios, que es, Su inmerecido favor, ocurre lo contrario — tu corazón se afirma. Cuando sabes que la única cosa que hace que califiques para recibir las bendiciones de Dios es la fe en el trabajo terminado de Cristo, tu corazón se vuelve firme. Entonces, puedes caminar sin miedo a que los problemas te traguen. Caminarás con la seguridad de que Sus bendiciones se manifestarán en tu vida.

Dios quiere que tu corazón esté firme, sabiendo que Su justicia, sanación, protección y prosperidad son tuyas — todas pagadas por el trabajo terminado de Jesús en la cruz. Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida porque no dependes en tu habilidad de obedecer Sus leyes, sino en la perfecta obediencia de Jesús. Bajo el antiguo pacto, se recibían las bendiciones de Dios solamente si se obedecían Sus leyes (Deuteronomio 28:1-2) Si pecabas y fallabas sólo una ley, eras descalificado y no recibías Sus bendiciones. Pero hoy, bajo el nuevo pacto, tus pecados no te descalifican porque Dios mismo dijo, "Yo les perdonaré sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados." (Hebreos 8:12)

Así que deja que tu corazón sea establecido por la gracia de Dios. Porque por Su gracia, tienes acceso full a Sus bendiciones. No tienes que preocuparte más si eres lo suficientemente bueno/a. Puedes pararte firmemente en las promesas hechas en Su palabra y disfrutar Sus bendiciones porque Jesús pagó el precio. Tu parte es creer y recibir solamente..

22.1.09

Profecía 2009-MQV

Año de Ganancia


Mis leyes son diferentes. Cuando hay crisis sobreabunda mi gracia, sobreabunda mi prosperidad. No te he dado espíritu de temor sino de Amor, Poder y Dominio Propio. Clama a mí y Yo te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Es el tiempo de cosechar lo que has sembrado, pues TODOS recibirán conforme a la siembra, sin distinción. Quiero establecer mi Reino en la Tierra y para ello necesito voces y actitudes que reflejen mi bondad, pues soy un Dios bueno: El Señor, El Señor, Dios Misericordioso y Bueno, lento para la ira y grande en Amor, Justicia y Verdad.

No temas lo que el enemigo intenta hacer, está derrotado y te he dado la autoridad para pisotear serpientes y escorpiones, vencer todo su poder y ningún mal te hará daño.

Año de abundancia a pesar de lo que veasAño de abundancia a pesar de lo que sientas. Como el hombre piensa en su corazón, así esAño de poner en práctica tus proyectos. Año de multiplicación!

Esparce mi Palabra, pues nunca regresa vacía y hará la labor para la cual fue enviada.

Recuerden la Fe, sin ella nadie puede agradarme! Sazona tu vida con Fe, tus palabras con Fe, tus pensamientos con Fe, y todo lo que hagas dedícamelo, pues Yo soy el Autor y Consumador de tu Fe.

Aún no has visto nada, prepárate para lo que viene. Cosas que ojo no vió, ni oido oyó, ni han llegado al corazón del hombre, son las que tengo guardadas para los que me aman!

Me amas tú? Soy tu lucero en la mañana y tu último pensamiento en la noche? Vivo constante en tu corazón?

Busca primero la Justicia de Dios y todas las demás cosas, y te digo todas, te serán añadidas. Disfruta tu año. Año de ganancia y abundancia. Año de recibir lo que has dado y cosechar lo que has sembrado. De esparcir y multiplicar y establecer mi Reino en la Tierra.

21.1.09

God bless America!

Compatriotas:

Me encuentro hoy aquí con humildad ante la tarea que enfrentamos, agradecido por la confianza que me ha sido otorgada, consciente de los sacrificios de nuestros antepasados. Agradezco al presidente Bush su servicio a nuestra nación, así como la generosidad y cooperación que ha demostrado a lo largo de esta transición.

Ya son 44 los norteamericanos que han hecho el juramento presidencial. Estas palabras han sido pronunciadas durante mareas de prosperidad y aguas tranquilas de la paz. Y, sin embargo, a veces el juramento se hace en medio de nubarrones y furiosas tormentas. En estos momentos, Estados Unidos se ha mantenido no sólo por la pericia o visión de los altos cargos, sino porque nosotros, el pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antecesores y a nuestros documentos fundacionales.

Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de norteamericanos.

Que estamos en medio de una crisis es algo muy asumido. Nuestra nación está en guerra frente a una red de gran alcance de violencia y odio. Nuestra economía está gravemente debilitada, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por el fracaso colectivo a la hora de tomar decisiones difíciles y de preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido casas y empleos y se han cerrado empresas. Nuestro sistema de salud es caro; nuestras escuelas han fallado a demasiados; y cada día aporta nuevas pruebas de que la manera en que utilizamos la energía refuerzan a nuestros adversarios y amenazan a nuestro planeta.

Estos son los indicadores de una crisis, según los datos y las estadísticas. Menos tangible pero no menos profunda es la pérdida de confianza en nuestro país - un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y de que la próxima generación debe reducir sus expectativas.

Hoy les digo que los desafíos a los que nos enfrentamos son reales. Son graves y son muchos. No los enfrentaremos fácilmente o en un corto periodo de tiempo. Pero Estados Unidos debe saber que les haremos frente.

Hoy nos reunimos porque hemos elegido la esperanza sobre el temor, la unidad de propósitos sobre el conflicto y la discordia. Hoy hemos venido a proclamar el fin de las quejas mezquinas y las falsas promesas, de las recriminaciones y los dogmas caducos que durante demasiado tiempo han estrangulado a nuestra política.

Seguimos siendo una nación joven, pero, según las palabras de las Escrituras, ha llegado el momento de dejar de lado los infantilismos. Ha llegado el momento de reafirmar nuestro espíritu de firmeza: de elegir nuestra mejor historia; de llevar hacia adelante ese valioso don, esa noble idea que ha pasado de generación en generación: la promesa divina de que todos son iguales, todos son libres y todos merecen la oportunidad de alcanzar la felicidad plena.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, somos conscientes de que la grandeza nunca es un regalo. Debe ganarse. Nuestro camino nunca ha sido de atajos o de conformarse con menos. No ha sido un camino para los pusilánimes (adj. Falto de ánimo y valor para tolerar las desgracias o para intentar cosas grandes), para los que prefieren el ocio al trabajo o buscan sólo los placeres de la riqueza y la fama. Más bien, han sido los que han asumido riesgos, los que actúan, los que hacen cosas -algunos de ellos reconocidos, pero más a menudo hombres y mujeres desconocidos en su labor, los que nos han llevado hacia adelante por el largo, escarpado camino hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros se llevaron sus pocas posesiones materiales y viajaron a través de los océanos en busca de una nueva vida.

Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y se establecieron en el oeste; soportaron el látigo y araron la dura tierra.

Por nosotros lucharon y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn.

Una y otra vez estos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener llagas en las manos para que pudiéramos tener una vida mejor. Veían a Estados Unidos más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales, más grande que todas las diferencias de origen, riqueza o facción.

Este es el viaje que continuamos hoy. Seguimos siendo la nación más próspera y poderosa de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando empezó esta crisis. Nuestras mentes no son menos inventivas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado o el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el tiempo del inmovilismo, de la protección de intereses limitados y de aplazar las decisiones desagradables, ese tiempo seguramente ha pasado. A partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y volver a empezar la tarea de rehacer Estados Unidos.

Porque allí donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía requiere una acción audaz y rápida y actuaremos no sólo para crear nuevos empleos sino para levantar nuevos cimientos para el crecimiento. Construiremos carreteras y puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que alimentan nuestro comercio y nos mantienen unidos. Pondremos a la ciencia en el lugar donde se merece y aprovecharemos las maravillas de la tecnología para aumentar la calidad de la sanidad y reducir su coste. Utilizaremos el sol, el viento y la tierra para alimentar a nuestros automóviles y hacer funcionar nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y universidades para hacer frente a las necesidades de una nueva era. Todo esto podemos hacerlo. Y todo esto lo haremos.

Algunos cuestionan la amplitud de nuestras ambiciones y sugieren que nuestro sistema no puede tolerar demasiados grandes planes. Sus memorias son cortas. Porque han olvidado lo que este país ya ha hecho; lo que hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une al interés común y la necesidad a la valentía.

Lo que no entienden los cínicos es que el terreno que pisan ha cambiado y que los argumentos políticos estériles que nos han consumido durante demasiado tiempo ya no sirven.

La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno es demasiado grande o pequeño, sino si funciona -ya sea para ayudar a las familias a encontrar trabajos con un sueldo decente, cuidados que pueden pagar y una jubilación digna. Allí donde la respuesta es sí, seguiremos avanzando y allí donde la respuesta es no, pondremos fin a los programas. Y a los que manejamos el dinero público se nos pedirán cuentas para gastar con sabiduría, cambiar los malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día, porque sólo entonces podremos restablecer la confianza vital entre un pueblo y su gobierno.

La cuestión para nosotros tampoco es si el mercado es una fuerza del bien o del mal. Su poder para generar riqueza y expandir la libertad no tiene rival, pero esta crisis nos ha recordado a todos que sin vigilancia, el mercado puede descontrolarse y que una nación no puede prosperar durante mucho tiempo si favorece sólo a los ricos. El éxito de nuestra economía siempre ha dependido no sólo del tamaño de nuestro Producto Nacional Bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad, de nuestra habilidad de ofrecer oportunidades a todos los que lo deseen, no por caridad sino porque es la vía más segura hacia el bien común.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falsa la elección entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros padres fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, redactaron una carta para garantizar el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha expandido con la sangre de generaciones. Esos ideales aún alumbran el mundo y no renunciaremos a ellos por conveniencia. Y a los otros pueblos y gobiernos que nos observan hoy, desde las grandes capitales al pequeño pueblo donde nació mi padre: sepan que América es la amiga de cada nación y cada hombre, mujer y niño que persigue un futuro de paz y dignidad y de que estamos listos a asumir el liderazgo una vez más.

Recuerden que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y al comunismo no sólo con misiles y tanques, sino con sólidas alianzas y firmes convicciones. Comprendieron que nuestro poder solo no puede protegernos ni nos da derecho a hacer lo que nos place. Sabían por contra que nuestro poder crece a través de su uso prudente, de que la seguridad emana de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y las cualidades de la templanza, la humildad y la contención.

Somos los guardianes de este patrimonio. Guiados de nuevo por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen aún mayor esfuerzo - incluso mayor cooperación y entendimiento entre las naciones. Comenzaremos a dejar Irak, de manera responsable, a su pueblo, y forjar una paz ganada con dificultad en Afganistán.

Con viejos amigos y antiguos contrincantes, trabajaremos sin descanso para reducir la amenaza nuclear y hacer retroceder el fantasma de un planeta que se calienta. No vamos a pedir perdón por nuestro estilo de vida, ni vamos a vacilar en su defensa, y para aquellos que pretenden lograr su fines mediante el fomento del terror y de las matanzas de inocentes, les decimos desde ahora que nuestro espíritu es más fuerte y no se puede romper; no pueden perdurar más que nosotros, y los venceremos.

Porque sabemos que nuestra herencia multiétnica es una fortaleza, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos y e hindúes - y de no creyentes. Estamos formados por todas las lenguas y culturas, procedentes de cada rincón de esta Tierra; debido a que hemos probado el mal trago de la guerra civil y la segregación, y resurgido más fuertes y más unidos de ese negro capítulo, no podemos evitar creer que los viejos odios se desvanecerán algún día, que las líneas divisorias entre tribus pronto se disolverán; que mientras el mundo se empequeñece, nuestra humanidad común se revelará; y América tiene que desempeñar su papel en el alumbramiento de una nueva era de paz.

Al mundo musulmán, buscamos un nuevo camino adelante, basado en el interés mutuo y el respeto mutuo. A aquellos líderes en distintas partes del mundo que pretenden sembrar el conflicto, o culpar a Occidente de los males de sus sociedades - sepan que a sus pueblos los juzgarán por lo que que pueden construir, no por lo que destruyan.

A aquellos que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y la represión de la disidencia, tiene que saber que están en el lado equivocado de la Historia; pero le tenderemos la mano si están dispuestos a abrir el puño. A los pueblos de las naciones más pobres, nos comprometemos a colaborar con ustedes para que sus granjas florezcan y dejar que fluyan aguas limpias; dar de comer a los cuerpos desnutridos y alimentar las mentes hambrientas. Y a aquellas naciones que, como la nuestra, gozan de relativa abundancia, les decimos que no nos podemos permitir más la indiferencia ante el sufrimiento fuera de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos del mundo sin tomar en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros tenemos que cambiar con él.

Al contemplar la ruta que se despliega ante nosotros, recordamos con humilde agradecimiento aquellos estadounidenses valientes quienes, en este mismo momento, patrullan desiertos lejanos y montañas distantes. Tienen algo que decirnos, al igual que los héroes caídos, que yacen en el Cementerio Nacional de Arlington, susurran desde los tiempos lejanos. Les rendimos homenaje no sólo porque son los guardianes de nuestra libertad, sino también porque encarnan el espíritu de servicio; la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Sin embargo, en este momento -un momento que definirá una generación- es precisamente este espíritu el que tiene que instalarse en todos nosotros.

Por mucho que el gobierno pueda y deba hacer, en última instancia esta nación depende de la fe y la decisión del pueblo estadounidense. Es la bondad de acoger a un extraño cuando se rompen los diques, la abnegación de los trabajadores que prefieren recortar sus horarios antes que ver a un amigo perder su puesto de trabajo, lo que nos hace superar nuestros momentos más oscuros. Es la valentía del bombero al subir una escalera llena de humo, pero también la voluntad del progenitor de cuidar a un niño, lo que al final decide nuestra suerte.

Nuestros desafíos podrán ser nuevos. Las herramientas con que los hacemos frente podrán ser nuevas. Pero esos valores sobre los que depende nuestro éxito - el trabajo duro y la honestidad, la valentía y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo - esas cosas son viejas. Esas cosas son verdaderas. Han sido la fuerza silenciosa detrás de nuestro progreso durante toda nuestra historia. Lo que se exige, por tanto, es el regreso a esas verdades. Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad - un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos deberes para con nosotros, nuestra nación, y el mundo, deberes que no admitimos a regañadientes, sino que acogemos con alegría, firmes en el conocimiento de que no hay nada tan gratificante para el espíritu, tan representativo de nuestro carácter que entregarlo todo en una tarea difícil.

Este es el precio y la promesa de la ciudadanía. Esta es la fuente de nuestra confianza - el saber que Dios nos llama a dar forma a un destino incierto. Este es el significado de nuestra libertad y de nuestro credo - por lo que hombres y mujeres y niños de todas las razas y de todas las fes pueden unirse en una celebración a lo largo y ancho de esta magnífica explanada, por lo que un hombre cuyo padre, hace menos de 60 años, no habría sido servido en un restaurante ahora está ante ustedes para prestar el juramento más sagrado.

Así que, señalemos este día haciendo memoria de quiénes somos y de lo largo que ha sido el camino recorrido. En el año del nacimiento de América, en uno de los más fríos meses, una reducida banda de patriotas se juntaba ante las menguantes fogatas en las orillas de un río helado. La capital se había abandonado. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en que el desenlace de nuestra revolución estaba más en duda, el padre de nuestra nación mandó que se leyeran al pueblo estas palabras:
"Que se cuente al mundo del futuro que en las profundidades del invierno, cuando nada salvo la esperanza y la virtud podían sobrevivir... la urbe y el país, alarmados ante un peligro común, salieron a su paso."

América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras privaciones, recordemos esas palabras eternas. Con esperanza y virtud, sorteemos nuevamente las corrientes heladas, y aguantemos las tormentas que nos caigan encima. Que los hijos de nuestros hijos digan que cuando fuimos puestos a prueba nos negamos a permitir que este viaje terminase, no dimos la vuelta para retroceder, y con la vista puesta en el horizonte y la gracia de Dios encima de nosotros, llevamos aquel gran regalo de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones venideras.

Gracias, que Dios los bendiga, que Dios bendiga a América.


Barack Obama
President of the United States

20.1.09

meditación..

me encontré diciendo "no puedo" hasta un día q cerré los ojos y me ví a mí misma haciéndolo, eso me hizo entender q sí puedo pero sólo con Jesucristo pq El es quien me guía, El es quien me sana, me sostiene, me da de comer y de beber. Mi parte sólo es dejar, dejar q El haga, dejar q fluya Su paciencia, Su templanza, Su paz, Su alegría, Su amor, Su gozo, Su bondad, Su mansedumbre. a veces no lo dejo, pero estoy consciente de q esa es la única manera y seguiré intentándolo, practicándolo hasta q ya salga solito y lo tenga tan sabido en mi interior q ya no tendré q intentar más, así q a descansar y a soltar en El las preocupaciones. hay q ser obediente y yo no soy sólo una oidora de la Palabra soy una hacedora!

aquí estoy yo Señor.. soy Tu instrumento, Tu hija, columna labrada y mujer ejemplar. ninguna arma q se forje en contra mía prosperará!!! gracias pq TODO TODO TODO lo q mi corazón anhela, siempre y cuando sea Tu voluntad, es concedido! desde ahora, gracias por las cosechas de este año de abundancia!!

es cuestión de decisión y convicción.. y hay q estar pendiente pq desde q eso pase satanás y sus secuaces van a querer convencerme de q no soy digna o simplemente sacarme de quicio PERO no lo dejaré, al contrario, me gozo!!!! pq es la única manera en la q él se da cuenta q no importa lo q haga no se saldrá con la suya.. creo en el amor que Jesús tiene para conmigo.

Señor, conforta mi alma, pongo en Tus manos mi espíritu, en ti he confiado. yo soy tuya y me rindo a ti. soy un ser espiritual, así q eso de acordarme no va conmigo, echo esa ansiedad en ti Señor. no soy una cristiana tibia, muerta a la carne estoy, ésta se revoltea sí, pero dejo q Su Espíritu haga la obra. soy obediente, veo mis fallas y defectos y los arreglo, duele en la carne pero hay q hacerlo.. en conclusión, quebrantamiento por un tubo!

ya basta de usar las cosas de nosotros, usemos las de Dios, las que El mismo, por gracia, nos dio. Sólo dejemos que El haga y se manifieste.

"Ven a mí y recibe lo que necesites. No te avergüences. Yo he estado ahí. Acércate con confianza al trono de la gracia para que alcances misericordia y encuentres gracia para el oportuno socorro". Dice el Señor.


Perseverancia
Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Santiago 1:2-3

18.1.09

NO es fácil pero NO es imposible

No importa.. sólo tenemos que usar la paciencia y la fe que el Señor ya nos dio y descansar en El, pq El hará. Todas las cosas en El son posibles.. y yo estoy en El :) además, todo lo puedo en Cristo que me fortalece! y cuando mi naturaleza humana dice "no puedo más", la naturaleza divina de Dios se manifiesta..

17.1.09

Deja que Dios haga las cosas a Su manera

Entonces Eliseo envió un mensajero a que le dijera: «Ve y zambúllete siete veces en el río Jordán; así tu piel sanará, y quedarás limpio.» Naamán se enfureció y se fue, quejándose: «¡Yo creí que el profeta saldría a recibirme personalmente para invocar el nombre del Señor su Dios, y que con un movimiento de la mano me sanaría de la lepra! 2 Reyes 5:10-11


A menudo no recibimos lo que Dios quiere hacer por nosotros porque no hace las cosas como creemos que debe hacerlas. Por ejemplo, nos ponemos a pensar en la manera en que va a sanarnos. Pensamos que va a mandar a algún predicador famoso a poner sus manos sobre nosotros o que el Señor va a derribarnos con una descarga de su poder. Pero cuando no lo hace así, nuestra fe decae y arruinamos lo que Él había planeado hacer.

Eso fue lo que hizo Naamán. Él fue a Eliseo con la esperanza de ser sanado de una manera definitiva. Cuando no sucedió así, la Biblia dice que se fue furioso. Lo que Eliseo le dijo que hiciera era fácil. El tenía que sumergirse siete veces en el río Jordán. Naamán pudo haberlo hecho, pero esa no fue la forma en que él pensó que sería sanado. El creyó que Eliseo lo sanaría con solo pasar sus manos sobre él e invocar el nombre del Señor. Naamán salió precipitadamente, y hubiera perdido la sanidad si uno de sus siervos no lo hubiera convencido de hacer lo que Eliseo le dijo.

Yo era así. Deseaba tanto ver cosas espectaculares de Dios que estaba perdiéndome las que Él tenía planeadas para mí. Cuando lo entendí, dejé de buscar cosas grandes y espectaculares, y me limité a esperar que Dios nada más cumpliera su Palabra.

Recuerdo que una noche fui a una campaña con el tobillo muy lastimado. El dolor era tan fuerte que corría de mi pie hasta mis hombros. Pero fui con la esperanza de que Dios me sanara. Durante la alabanza no hice caso al dolor; me puse a cantar y alabar con todos. Cuando empezó la predicación, tomé mi Biblia y me metí en la Palabra. En algún momento del culto fui sanado. No sé a que hora sucedió, pero no sentí nada ni vi luces relampagueando. Ni siquiera me di cuenta de que había sido sanado, sino hasta después del culto. Había llegado hasta la puerta y pensé: "Gloria a Dios. Mi pie está bien".

No dejes que tus ideas acerca de cómo va a obrar el Señor te quiten tu sanidad, tu liberación o tu prosperidad. Confía en Dios y deja que Él haga las cosas como Él sabe hacerlas, y El actuará poderosamente en ti.

15.1.09

K. Copeland

No te preocupes

Dios está totalmente contra la preocupación; Jesús enseñó que no debemos preocuparnos; el apóstol Pablo también predicó contra la preocupación. En toda la Biblia se enseña contra la preocupación porque esta ha sido concebida por Satanás para producir tensión, agotamiento y muerte.

Sin embargo, muchos de nosotros lo tomamos como si fuera una alternativa o como si fuéramos libres para preocuparnos cuando queramos. Pero no es así, porque preocuparse es pecado. Es una de las cosas que la Palabra de Dios nos dice que no hagamos.

¿Qué se supone que debes hacer cuando estás preocupad@ por tus cargas? En 1 Pedro 5:7, Dios dice que debemos echarlas todas sobre Él. No el 75 por ciento, sino todas. Cada mañana tu confesión debe ser: "No tengo preocupaciones en este mundo porque las he echado todas sobre mi Señor".

Permíteme citar un ejemplo. Digamos que estás a 10 metros de mí y yo te tiro las llaves de mi automóvil. Si luego alguien viniera y me dijera: "Hermano Copeland, podría prestarme su automóvil". Yo le diría: "No puedo hacerlo; le tiré las llaves a él/ella; ya no las tengo".

Eso es lo que necesitas hacer con tus preocupaciones. Necesitas tirárselas al Señor y olvidarte de ellas. Si Satanás pone algún afán o preocupación en tu mente, diciendo: "¿Y si algo terrible pudiera suceder?" Tu podrás decirle que hable con Dios al respecto, porque el asunto está en las manos de Él, no en las tuyas.

Una vez que hagas eso, empezarán a ocurrir cambios en tu vida. Los problemas que te han estado irritando por años empezarán a solucionarse. Ya no estarás atando las manos de Dios con tus afanes. El poder del Señor empezará a operar porque tú has echado, por la fe, tus preocupaciones sobre Él.

Recuerda que Dios no te quitará tus preocupaciones; tú tienes que dárselas. Luego, reemplázalos con la Palabra de Dios. Tu eres quien debe dominar tus pensamientos; y podrás hacerlo porque el que es Mayor que todos mora en ti; Él te sacará adelante. Entréfale a Él todo y nunca más tendrás que preocuparte...

Lectura bíblica: Salmos 55

14.1.09

Gracias!

Perdóname, Señor, por no haber confiado en Ti, por no usar tu paciencia, tu amor, tu dominio propio, tu fuerza y tu valentía.. Perdóname por dejarme cegar y no tener fe en que lo que prometes, lo cumples. Yo sabiendo, muy bien, que nuestro destino es Tu voluntad, la cual es buena, agradable y perfecta. Perdóname por haber creído en cualquier cosa que ví, si sé que la fe ve lo invisible y cree lo increíble.. Perdóname por no ponerte en 1er lugar y por olvidarme de que Tu gozo es nuestra fortaleza.. Me dejé engañar, me dejé utilizar por quien no debo.. pero GRACIAS te doy porque eres fiel, justo, porque eres mi consolador y guía y GRACIAS, también, por mi quebrantamiento, el que ya recibí en el nombre poderoso de Jesús. A Ti te doy la gloria y el honor, por siempre!
"...la fe es la garantía de lo que se espera,
la certeza de lo que no se ve." Hebreos 11:1
ah y el significado de quebrantamiento.
1. m. Acción y efecto de quebrantar o quebrantarse.
quebrantar. (Del lat. *crepantāre, de crepans, -antis).
1. tr. Romper, separar con violencia.
2. tr. Cascar o hender algo; ponerlo en estado de que se rompa más fácilmente.
3. tr. Forzar, romper, venciendo una dificultad, impedimento o estorbo que embaraza para la libertad.
4. prnl. Dicho de una persona: Experimentar algún malestar a causa de un golpe, una caída.

Apocalipsis 1:11

..«Escribe en un libro lo que veas..

13.1.09

2 Corintios 5:15-20

15 Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió por ellos y fue resucitado. 16 Así que de ahora en adelante no consideramos a nadie según criterios meramente *humanos.[a] Aunque antes conocimos a Cristo de esta manera, ya no lo conocemos así. 17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 18 Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: 19 esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. 20 Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: «En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios

Footnotes:

2 Corintios 5:16 criterios — humanos. Lit. la carne.

12.1.09

Caminando sobre las aguas

Debemos de ser fuertes y valientes! No podemos estar perdiendo el tiempo.. dejémonos de tonterías y actuemos. Vivimos una sola vez.. paciente y bondadoso es el amor, no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso, no se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor, no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor, jamás se extingue.

No sabemos el día que nos vayamos de la tierra, no sabemos qué día dejaremos de ver a esta o tal persona, así que dejemos todo atrás y sigamos hacia adelante sabiendo qué significa el amor de Dios y que algún día, sin saber cuál, nos habremos despedido de tal persona por última vez en la tierra..

11.1.09

Alanis


Salmos 118:5-6

Desde mi angustia clamé al Señor, y él respondió dándome libertad. El Señor está conmigo, y no tengo miedo; ¿qué me puede hacer un simple mortal?

Salmos 139

1 Señor, tú me examinas,
tú me conoces.
2 Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto;
aun a la distancia me lees el pensamiento.
3 Mis trajines y descansos los conoces;
todos mis caminos te son familiares.
4 No me llega aún la palabra a la lengua
cuando tú, Señor, ya la sabes toda.
5 Tu protección me envuelve por completo;
me cubres con la palma de tu mano.
6 Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión;
tan sublime es que no puedo entenderlo.
7 ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu?
¿A dónde podría huir de tu presencia?
8 Si subiera al cielo,
allí estás tú;
si tendiera mi lecho en el fondo del abismo,
también estás allí.
9 Si me elevara sobre las alas del alba,
o me estableciera en los extremos del mar,
10 aun allí tu mano me guiaría,
¡me sostendría tu mano derecha!
11 Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas;
que la luz se haga noche en torno mío»,
12 ni las tinieblas serían oscuras para ti,
y aun la noche sería clara como el día.
¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz!
13 Tú creaste mis entrañas;
me formaste en el vientre de mi madre.
14 ¡Te alabo porque soy una creación admirable!
¡Tus obras son maravillosas,
y esto lo sé muy bien!
15 Mis huesos no te fueron desconocidos
cuando en lo más recóndito era yo formado,
cuando en lo más profundo de la tierra
era yo entretejido.
16 Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación:
todo estaba ya escrito en tu libro;
todos mis días se estaban diseñando,
aunque no existía uno solo de ellos.
17 ¡Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos!
¡Cuán inmensa es la suma de ellos!
18 Si me propusiera contarlos,
sumarían más que los granos de arena.
Y si terminara de hacerlo,[a]
aún estaría a tu lado.
23 Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón;
ponme a prueba y sondea mis pensamientos.
24 Fíjate si voy por mal camino,
y guíame por el camino eterno.

Salmos 103

14 Él conoce nuestra condición; 
sabe que somos de barro.

10.1.09

1 Pedro 1:15-16

Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan,
como también es santo quien los llamó;
pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo».

From Osteen

Alguna vez has visto una palmera en el medio de una tormenta o un huracán? Se dobla tanto que casi puede tocar el suelo, pero cuando el viento finalmente para, esa palmera se pone en su lugar de nuevo.. Y sabías que mientras está pasando por la presión de la tormenta, realmente se está haciendo más fuerte??

La razón por la que Dios dijo "Como palmeras florecen los justos" es porque El sabía que habrían tiempos difíciles. El sabía que se nos iban a venir cosas en contra a tratar de robarnos nuestro gozo y nuestra victoria. Dios dijo, "Serás como una palmera porque las tormentas de la vida vendrán, los vientos soplarán, pero tú volverás más fuerte que antes". Nada te puede detener! Ningún arma forjada en contra tuya prosperará. No importa lo que esté pasando en el mundo alrededor tuyo, sigue de pie. Sigue orando. Sigue creyendo. Tus mejores días están delante tuyo, y el plan de Dios es bendecirte y darte victoria todos los días de tu vida.


Oración:
Padre, gracias por hacerme más fuerte en Ti. Confío en que estás trabajando en mi vida, aún en medio de las tormentas. Sé que saldré más fuerte, sabia y mejor que nunca! En el nombre de Jesús. Amen.

7.1.09

Dios tiene algo que decir

El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las saca del redil. Juan 10:3

Nunca dejes que el miedo de cometer un error te prive del gozo de hacer lo que la voz del Señor te está indicando. Confía en que el Espíritu Santo te enseñará lo que debes hacer. El empezará por mostrarte cosas pequeñas de tu vida, y cuando estés acostumbrado a obedecerle, te mostrará cosas mayores.

Así nos sucedió a Gloria y a mí. Cuando recibimos a Jesucristo como nuestro Señor, no sabíamos cómo oír la voz de Dios. Nuestros espíritus aún no habían aprendido a discernir el consejo del Espíritu. Pero como la Biblia promete que podemos hacerlo, empezamos a orar y a estudiar la Biblia con la expectativa de recibir consejo del Espíritu, y Él empezó a dárnoslo.

Si confías en el Espíritu Santo, Él hará por ti lo mismo que hizo por nosotros: te guiará paso a paso para que aprendas sin sufrir daño alguno.

El mayor error que puedes cometer es tener miedo de obedecer el testimonio interno, que es la manera principal que Dios utiliza para guiar a sus hijos (Romanos 8:14). Así que, no tengas miedo y ponle atención, con la expectativa de que Él tiene algo que decirte.

Lectura bíblica
: 1 Corintios 2:6-16

1 Pedro 1:13

Por esodispónganse para actuar con inteligencia;
tengan dominio propio;
pongan su esperanza completamente
en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo!

5.1.09

Father in heaven, thank You for the destiny that you have placed in my heart. I choose to stand in faith knowing that You are working on my behalf. I am confident that I will embrace all that You have for me. I choose to put my hope in You. I know You have good plans for me. Thank You for renewing my strength and keeping me close to You. Fill me with Your peace and joy. In Jesus’ Name. AMEN.

4.1.09

Llamada a la perseverancia

19 Así que, hermanos, mediante la sangre de Jesús, tenemos plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo,20 por el camino nuevo y vivo que él nos ha abierto a través de la cortina, es decir, a través de su cuerpo;21 y tenemos además un gran sacerdote al frente de la familia de Dios.22 Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura.23 Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa.24 Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras.25 No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.

35 Así que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.36 Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.37 Pues dentro de muy poco tiempo, «el que ha de venir vendrá, y no tardará. 38 Pero mi justo vivirá por la fe. Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado.» 39 Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida.

Mía es la misericordia de Dios,
mío es el amor de Dios
y perduran para siempre!


Soy la justicia de Dios en Cristo,
soy la justicia, por gracia, lo soy..

3.1.09

Tito 2:11-12

En verdad, Dios ha manifestado a toda la humanidad su gracia, la cual trae salvación y nos enseña a rechazar la impiedad y las pasiones mundanas. Así podremos vivir en este mundo con justicia, piedad y dominio propio.

2.1.09

Salmos 90

12 Enséñanos a contar bien nuestros días,
para que nuestro corazón adquiera sabiduría.