El sistema de Dios trabaja en el principio de la siembra y la cosecha. Lo que damos, regresa a nosotros en una gran medida y cuando damos generosamente, una cosecha abundante se nos regresa. Cuando ayudamos a otros a que tengan éxito, encontramos muchos éxitos en nuestro camino también.
Hay personas alrededor nuestro que nos están ayudando siempre para que alcancemos nuestro máximo potencial y demos lo mejor de nosotros. Estas son personas que Dios ha puesto en nuestra vida para ayudarnos en este caminar.. Mientras más alto consigan llegar, más alto nosotros llegaremos.
Cuando damos generosamente de nuestro tiempo, talento y recursos, estamos creándonos, nosotros mismos, mayor éxito. Gente que se cruzará por nuestro camino nos ayudará a crecer y a alcanzar nuestro mayor potencial. Pero tenemos que hacer nuestra parte, de salir y sembrar la semilla. Estemos atentos de las maneras en las cuales podamos ayudar a otros. Mientras nos demos nosotros mismos a ayudar a otros a crecer, creceremos cada vez más.
Qué estamos invirtiendo en las vidas de las personas alrededor nuestro? Estamos ayudando a otros a que sigan adelante?
Si le preguntamos a Dios que nos muestre cómo refrescar, ayudar, animar a los otros, Él nos dirá. Creamos el hábito de buscar maneras de ser bendición para los otros. Tengamos una actitud generosa, salgamos a refrescar a otros..
J.O.
"Mientras nos demos nosotros mismos".. esto es lo que hizo Jesucristo, él se dio él mismo por nosotros, dio su vida por TODO lo que teníamos que pagar y así debemos ser nosotros, darnos al otro, ser como El, incondicional, respetando, amando, conscientes de que no todos somos iguales y que cada uno debe ser entendido de manera diferente, Él tiene una relación personal con cada uno, sabe cómo somos y qué necesitamos.. nosotros también podemos tener una relación especial con cada cual y que podamos ayudarlos a crecer y ser mejores personas sabiendo que algún día quizás defraudemos a alguien porque no somos perfectos pero caminar hacia la perfección siempre e ir en orden porque el pasillo es largo y estrecho..
"Tengamos una actitud generosa".. es decir, tengamos el corazón abierto, no endurecido, sino sensible y dispuesto para los otros, para poder ponernos en sus zapatos y así amarlos como Dios nos ama a todos, con Su paciencia y sin peros..
Ah! y no abandonemos a los que nos necesitan porque quizás ellos no saben cómo decir "necesito un abrazo" o "necesito de un oido" y lo expresen de la manera inadecuada pero por eso no se le puede juzgar, ellos quizás ni siquiera tienen la culpa de ser así, son como niños que necesitan cuidado, quizás no se sienten comprendidos por nadie y lo único que necesitan es amor, cariño de sus personas queridas y cercanas y si es necesario, de un profesional en el área. Vuelvo y repito, no juzguemos a las personas sin saber, pq cuando uno no está en X situación y no lo entiende o no puede ponerse en el lugar del otro es mejor guardar silencio, es un consejo que les doy porque me he visto en muchas situaciones en las que debo guardar silencio...
En la Palabra dice "no juzguen por las apariencias, juzguen con justicia" así que debiéramos de tenerle consideración a esas personas porque sólo ellas y Dios saben lo que pasa dentro de su ser... Jesús nos ayuda a ver que todos cometemos errores, El dijo que antes de que viéramos un problema grande como una astilla, en el ojo de otra persona, primero viéramos nuestra propia vida y la viga en nuestro ojo. Fiel solo Jesucristo pero en este caminar lo que tratamos de hacer todo el tiempo es imitarlo, sigamos haciéndolo. Todo cuesta, pero lo que cuesta, tiene VALOR, nadie dijo que iba a ser fácil.
Busqué la palabra "consideración" porque es una palabra fuerte para el tema que estamos tratando aquí y significa "Meditar sobre ello con atención y madurez" "Ser de importancia, monta o consecuencia" "Considerarlo digno de atención". Y si no le prestamos atención a los que nos necesitan pues no estamos dándole importancia..
Hmm.. algo más: A veces buscamos soluciones donde no las hay... OJO con las salidas opcionales que nos brinda el enemigo. Hay victoria en cada situación difícil porque Jesús nunca nos deja ni nos abandona, sabe que por nosotros mismos no podemos NADA, está de nuestro lado SIEMPRE, no importando qué...
Y una última cosa, muy importante, el perdón.. el perdón es una decisión, y no un sentimiento. No esperemos "sentir" voluntad para perdonar. Decidimos perdonar porque es un mandamiento del Señor. Usamos del perdón con el que fuimos perdonados (no es nuestro perdón, es de Dios que fue dejado en nosotros cuando Él nos perdonó).
Bueno, espero que les haya servido para algo pq a mí me sirvió de mucho esta revelación en la que medité. Hasta la próxima.
El Señor los bendice,
ML