Veo las lágrimas de tu corazón, sé que estás cansado, sé que has llorado, heme aquí contigo, te abrazo ahora, mi hijo, no llores más, no gimas más, estoy aquí contigo para sanar tu corazón, estoy aquí, derrámate en Mí, levanta tus manos, abrázame que quiero dar consuelo a tu corazón, que quiero dar paz a tu vida, la paz que has buscado la tengo en Mí, tómala hoy, no llores más, no te aflijas más, mi hijo, aquí estoy, YO SOY, YO SOY, YO SOY, abrázame hijo mío que Yo Soy, te has sentido solo pero Yo estoy aquí, no estás más solo, te has sentido abandonado, oh no, Yo estoy aquí, no te sientas más en una esquina, NO, en lugar alto te he puesto Yo.
Lo que necesito es que creas y que vivas en Mí, que sepas que he compartido Mi Reino contigo, te lo he dado todo, qué más quieres? Tienes que creer que lo tienes y tienes que vivir como si lo tuvieras.
No quiero que seas un oidor de la Palabra sino un hacedor, que sepas quién eres en Cristo Jesús que no te dejes engañar más por el enemigo que vino a destruir, a robar y a matar, te he hecho una criatura nueva, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son nuevas y quiero que así vivas porque ese pueblo que está allá afuera necesita saber quién es para poder vivir esta vida en abundancia que te he dado.
Dios te dice: Te necesito porque eres mis manos, mis pies, mi abrazo, mi sonrisa, eso es lo que eres tú, ya no te mires más, déjame que Yo te vea, porque te veo con mis ojos, que te los he dado. Descansa en mí, descansa en mí, descansa en mí... Te he traído buenas nuevas, te llamé, te saqué de donde tú sabes que te saqué, pues ya olvídalo porque YO lo olvidé, no insistas, SOY YO en ti la esperanza de gloria.
Toda la honra es para Ti, Rey de Reyes, Señor de Señores. Gracias Padre, gracias Jesús, gracias Espíritu Santo. Amén.


