Se vive por fe en los momentos difíciles y cuando todo es fácil.
Se vive por fe siempre,
no se vive por fe sólo para obtener los beneficios,
sino porque sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6)
Si tú no desmayas ni te apartas de la fe,
tendrás la victoria.
Él único cristiano derrotado es ¡aquel que se da por vencido!